Roma, Ciudad Eterna, ciudad bella, siempre volviendo, siempre cosas por descubrir. Nuestro vuelo partía desde Roma a Buenos Aires y era nuestra última etapa, decidimos quedarnos
tres días, para recorrer las calles de siempre y descubrir cosas nuevas. Me gustaría compartir este relato con todos los viajeros incurables como yo, para disfrutar de cada uno de los lugares visitados, para aquellos que conocen la ciudad, para que lo revivan, y para aquellos que no la conocen, para incitar esas ganas de viajar y por qué no, que les sirva de guía.
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Alberto en el Monumento a Victorio Emanuel II |
Día 1 -
Trastévere
Llegamos por
la tarde y nos hospedamos en el hotel Virgilio (Via Palermo 30 – 95 euros la
noche con desayuno).
Habíamos alquilado un auto y lo teníamos que devolver cerca de la Estación Términi. Habíamos alquilado un auto y lo teníamos que devolver cerca de la Estación Términi.
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Ciudad de Orte (Lazio) |
Veníamos desde Florencia por la autopista que une con Roma, y es un capítulo
aparte, los paisajes de la
Toscana, la
Umbría, como cambia de color, y finalmente Lazio. En muchas
ocasiones se veía a lo lejos en la cima de alguna montaña, un pueblo
fortificado de la Edad
Media, que era lo que se estilaba por los ataques enemigos,
para vigilar desde la altura. Como vimos muchos y ya nos había picado el
bichito de la curiosidad, al llegar a la zona de Viterbo, decidimos entrar a
Orte. Un pueblo en la cima de la montaña, vedado al tránsito, se llega
caminando, solo ingresan vehículos autorizados, pero el pueblo en si mismo, las
vistas que ofrece y todo parece hacernos retroceder en el tiempo. Cuando anden
por alli, hagan un alto en el camino para visitar alguno de estos pueblos, es
una experiencia maravillosa.